Hoy en día como consecuencia de la crisis, la política interna en Perú, y las decisiones tomadas por Bancos Centrales a nivel global (aumento de tasas de interés para controlar la inflación), estamos presenciando una volatilidad en los mercados, que nos hace preguntarnos, ¿no será mejor guardar el dinero bajo el colchón porque voy a perder en todo?
Quiero presentarles algunas ideas respecto a las inversiones que puede ayudarle a tomar una decisión. Lamentablemente en este tema, no solamente están los factores locales o internacionales como las políticas económicas o los escándalos políticos, sino también, tenemos a los intereses de muchas personas, la falta de conocimiento en finanzas y/o economía básica; pero sobretodo el error de muchos inversionistas en realizar una inversión (excesiva confianza) sin antes hacer una investigación o no contar con conocimiento previo.
Así que les propongo algunas ideas o conceptos que espero les ayude a aclarar la manera en que toma las decisiones de inversión:
1) El miedo es un mal compañero
Las peores decisiones se toman basadas en el factor miedo. Se tuvo miedo de los cambios que podrían pasar con el Sr. Castillo; resulto que se compró dólares al tipo de cambio de PENJ 4.10 o más. Veo que mi paquete accionario ha caído, entonces lo mejor es liquidarlo porque voy a perderlo todo. Veo que el país se convertirá en un paraíso socialista, entonces remato mi casa y saco el dinero afuera. Hay muchos ejemplos como este, pero nos preguntamos ¿Cuántos temores se volvieron realidad?
2) La avaricia es una mala consejera
En una famosa película de cine, el actor principal nos dice “La avaricia es buena” (“greed is Good” – Wall Street, 1987). En cierto sentido, lo que hace es recordarnos la base del capitalismo. El egoísmo y la envidia (bien llevada) son fuerzas que nos han permitido progresar. En todo el mundo hay ejemplos empresariales en donde el éxito se logró porque el dueño o fundador de la empresa convirtió esa fuerza como una motivación para ser mejor que su competencia.
¿Pero en las inversiones que pasa? El tema es diferente, si se toma solamente la avaricia como por ejemplo la tasa de interés o de ganancia. La persona pierde la noción, que debe equilibrar su decisión de inversión entre la rentabilidad, riesgo y liquidez. Cuando algo es muy rentable no podrá ser líquido y menos aún de bajo riesgo. Muchas personas perdieron la perspectiva con los crypto activos, sin conocerlos verdaderamente, solamente tomando la rentabilidad histórica que han tenido.
Cabe preguntarse si en esta decisión, se analizó ¿para qué iba a usar el dinero? Cuando se coloca a la avaricia en primer lugar, los resultados podrían no ser los esperados, a pesar de que nos digan que el producto está regulado o cotiza en alguna bolsa.
3) Las comisiones lo son todo
Todas las entidades que trabajan en el sistema financiero trabajan de la misma manera al momento de incorporar nuevos fondos o mantener los actuales. SE trata de establecer políticas de remuneración al personal, donde para incentivar la productividad la mayor parte de los ingresos son variables. En algunas instituciones la usan directamente (“sueldo variable”), mientras que en otras se denomina “comisión”.
El principio es el mismo, cada asesor o ejecutivo recibe un porcentaje de la inversión que complementa sus ingresos mensuales con una base fija muy pequeña o inexistente en algunos casos, por lo que para mantener los ingresos deberá de estar buscando nuevos inversionistas.
El esquema no es malo, siempre y cuando el asesor conozca realmente la esencia del producto y tenga la suficiente integridad y ética para reconocer que algunos de estos no encajan en determinadas personas inversionistas.
4) El optimismo estará siempre presente
Son muy pocos (casi me atrevería a decir que no existen) productos de inversión en donde se utilice o se incluya en la venta las situaciones de riesgo. Existe el temor de decirle a los inversionistas sobre las situaciones en que pudiera perder su dinero. Todo es perfecto y nunca aparecerán las situaciones complicadas.
Bueno, lamentablemente esas situaciones complicadas existen y las personas deben saber que puede haber problemas en el futuro que pongan en riesgo la rentabilidad esperada o incluso el capital.
¿Puede quebrar o ser intervenida una institución financiera de 200 años de antigüedad? En esta parte seré prudente. No vamos a mencionar nombres de empresas que basan su liderazgo en la antigüedad. Pero sepa, que nadie está libre de pasar por situaciones difíciles.
5) Conoce a tu bróker y a tu administrador
Normalmente las inversiones sean tradicionales o alternativas, locales o en el extranjero, exigen a las empresas formales, hacer una investigación sobre los inversionistas. Estas políticas conocidas por sus siglas en inglés KYC (Conoce a Tu Cliente) busca reducir el riesgo de casos de lavado de activos y financiamiento del terrorismo, pero también debería servir a la empresa para evaluar el perfil del cliente y “sugerirle” así si el producto financiero se adapta a su necesidad.
Muchos casos abundan sobre personas que estaban ahorrando para hacer un procedimiento médico importante, pero terminaron invirtiendo ese capital en opciones que no se adecuaban a su necesidad de liquidez y riesgo.
Ahora bien, un inversionista debería hacer ese mismo trabajo. En principio investigar a su asesor o bróker. Esta investigación no debe quedarse solamente en el hecho de conocerlo. ¿Sabe si tiene problemas financieros?
Debe ocuparse también de los administradores y ejecutivos de la empresa. ¿La persona que administra mi capital qué antecedentes tiene? ¿tiene problemas crediticios? ¿Qué estilo de vida le ve? ¿Es derrochador? ¿Ha salido de muchas empresas? Todo esto debe hacerse en una entrevista que deberían de proporcionarle a cada inversionista que lo solicite, Si es una empresa muy grande, entonces debería usar internet para investigar a la empresa y conocer a sus principales ejecutivos. No se confíe solamente en un gran nombre.
Sugerencias / Consejos del conejo para los inversionistas confundidos:
En esta sección les doy algunas recomendaciones para superar la confusión generada por las explicaciones de los movimientos de los mercados. Quienes recomendaron invertir en la bolsa de Nueva York, bombardean de mensajes que ante a caída de los mercados, predicen que rebotarán como siempre lo han hecho. Lo mismo ocurre con los que sugirieron crypto activos, notas estructuradas, bonos, etc.
¿Pero eso se lo dijeron, cuando ingresó? Seguramente que no.
Bueno acá están las recomendaciones para el inversionista confundido:
I. Supere el miedo y mantenga la calma
La principal manera de superar el miedo es mediante el conocimiento (es decir entiendo las razones por las cuales ocurren las cosas), pero también si se prepara contra los vaivenes de los mercados de antemano.
Siempre debo tener algo a corto y otra parte a largo plazo; también en soles y otro poco en dólares; finalmente acordarse de tener algo a corto plazo o líquido y el resto a largo plazo. Si Ud., se organiza de esta forma, cuando lleguen las crisis, tendrá la capacidad de calmarse y esperar para tomar la siguiente decisión.
Nunca deje de preguntar e instruirse con su asesor o la empresa donde invierte, a veces ganar algo menos, pero tener cerca a una persona que le resolverá dudas sobre los mercados o con quien puede aprender sobre economía y finanzas puede ser más valioso que un punto más o menos de rentabilidad.
No dude en tomar un curso en alguna entidad que pueda ayudarle. Pero ojo, si el profesor esta sesgado a cierto tipo de instrumento o pretende convencerle de algún tipo de inversión: HUYA Y PRONTO. Simplemente estarán aplicando el dicho “las comisiones lo son todo” y al final el remedio será pero que la enfermedad.
II. Tenga a raya a la avaricia
Supere la avaricia estableciéndose metas estrictas que bastará superarlas y no pida más. Debe Ud. tener en cuenta que un asesor financiero sin preparación o desesperado por lograr una comisión, lo primero que sembrará en su corazón es la rentabilidad máxima que puede lograr. Lamentablemente cuando el inversionista se deja cegar por este concepto no preguntará lo que podría pasar en condiciones difíciles o que pasaría en los “improbables” escenarios malos (digo improbables, porque le asesor le dirá que siempre todo ha sido positivo y nunca ha habido problemas).
Este sentimiento se calma también con el conocimiento. El negocio financiero es uno de los más simples que existen y se basa en el dicho “compro barato y vendo caro”, es decir habrá una tasa de rentabilidad o ganancia para el que invierte y ese dinero deberá usarse en negocios/proyectos que rindan mucho más. Si el administrador no es capaz de explicarle en donde está la inversión colocada o como se establece el portafolio de inversiones, dude. Si no entiende no lo haga, si no se lo explican, no crea.
III. No compre la idea del optimismo permanente
En toda la historia de las inversiones, todas las crisis financieras que han ocurrido hasta hoy han sido superadas. El problema es que algunas veces muchas personas han perdido la totalidad o gran parte del capital en este proceso. No tenga miedo en preguntar sobre las situaciones complicadas, aun cuando la probabilidad de ocurrencia sea muy baja. No existe la cobertura perfecta y por lo tanto conocer esas situaciones le hará al final sentirse más tranquilo.
No se confíe al 100% de las coberturas que existen porque no siempre se aplicarán a su caso (por ejemplo actualmente en el caso de las cooperativas que afirman ser reguladas pero que no explican que no están sus cuentas cubiertas al 100% por el Fondo de Seguro de Depósitos, sino en algunos años más.
No se compra el cuento de la regulación o supervisión. Investigue de qué se trata y si está cubrirá su inversión en caso ocurra una situación complicada.
IV. Conocer a los asesores y administradores
Las personas que le invitan a invertir en alguna alternativa financiera o los administradores y los ejecutivos de las empresas son personas que tienen necesidades, metas y ambiciones en su vida. También tienen valores y modelos de vida que los mueven. Todo esto se refleja en su trabajo diario.
No tenga temor en entrevistarse con las personas. Primero hable con su asesor y que le explique lo que le vende, los riesgos, fortalezas, debilidades y las oportunidades. Si no le da una explicación válida o confiable para Ud., pida hablar con los administradores o responsables. Igual, haga las preguntas necesarias, póngalos en dificultades. Acuérdese es su dinero y debe estar tranquilo.
Investigue las alternativas, no se deje llevar por lo que hace el montón. No todas las alternativas de inversión son para todos. Algunas se adaptan mejor. Acuérdese de estar calmado y que la avaricia no le gane.
No tenga miedo en investigar a las personas. Use las redes sociales profesionales como LinkedIn para conocer a las personas, sus antecedentes y experiencias. Si una persona no es clara o no le interesa colocar esa información, desconfíe.
No tenga miedo también de acudir a las centrales de riesgo. Un asesor, profesional o administrador de una empresa financiera que tiene un récord crediticio deficiente por lo general es señal que buscará mayores ingresos sin conocer el producto. También puede ser un aviso que la empresa está en problemas. Cuando vaya a visitar a una empresa que le ofrece un producto, pida este reporte, si le dice que es algo privado, le estarán mintiendo. La información sobre las deudas y récord crediticio de las personas y empresas es información pública. En el peor de los casos, acuda a alguna de las empresas que manejan centrales de riesgo compre el reporte. Esta puede ser la mejor inversión que pueda hacer.
Si es una empresa en el exterior, use las herramientas y búsqueda e investigue. Revise las páginas web del producto o de la empresa, busque foros donde puede comentarle sobre esa inversión. Acuérdese que nada es invulnerable a los riesgos, aún Superman (copyright DC COMICS) tiene una debilidad.