La predicción siempre es una motivación para el avance de la ciencia. El poder anticiparnos a sucesos, cual sea su naturaleza (natural o social), permite tomar decisiones y tener una alta probabilidad de mantener el status quo. En una realidad donde la escasez de los recursos es inminente, la correcta administración de estos es indiscutiblemente esencial; y parte de esta correcta administración, se deriva el prepararse a futuros escenarios inciertos que, a través de distintos modelos, se pueden predecir con la estimación de las variables macroeconómicas. A nivel de economía global, el conocer las estimaciones de las variables macroeconómicas es importante para todas las unidades productivas.
La teoría económica indica que es recomendable manejar niveles de inflación ya que así incentivas la producción (Teoría Cuantitativa del Dinero), por eso muchos países manejan límites o bandas, para mantenerla dentro de estos. En Perú el rango meta de la inflación se establece en 1 y 3%.
“Reporte de Inflación Junio 2022”
El Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) emite trimestralmente el Reporte de Inflación, documento que informa del comportamiento y tendencia macroeconómica actual, centrándose en la inflación y la política monetaria.
El último reporte fue de junio 2022. En el se destaca que la variación anual de la inflación a mayo alcanzó la cifra de 8.8%, cifra que no se observaba hace más de 20 años, pero a la vez, es de las más bajas de la región (solo la antecede México con 7.7%). Pero esta situación no se explica en mayor medida por los factores como el nivel de recuperación de la demanda interna post pandemia o por la inestabilidad política, sino es más por factores externos.
La situación política convive en una interdependencia con el contexto económico, y si bien al inicio del mandato del presidente Castillo, el temor de una política enteramente de izquierda propició la salida de capitales y la desconfianza para invertir en Perú por parte del empresariado, hoy se puede observar “que más es el ruido que las nueces”.
Contexto global
El panorama global refleja cifras que hasta antes de la guerra Ucrania-Rusia no se habían predicho. La guerra ha afectado a través de distintos canales, destacando los altos precios de commodities de alimentos y energía, que, si bien ante la disminución del crecimiento a nivel global, con lo que se obtiene un menor nivel de demanda, presenta aun así niveles insuficientes de oferta, lo que ha desencadenado el aumento del precio. La logística, con mayores precios de los fletes y de los mismos productos en sí, también es un efecto importante que trae consigo la guerra.
En China, uno de los grandes motores de la economía, el 05 de abril comenzó una cuarentena que inicialmente duraría 9 días, pero se ha alargado a 65. Esto muestra que la preocupación de Chinase centró en la política cero-COVID por encima de impulsar el crecimiento económico, que se venía recuperando después de la primera ola por la COVID. Ahora, si bien China posee una deuda que dobla su PBI (según datos del CaixaBank Research alcanzó el 280% en junio de 2021), había toma la decisión de adoptar políticas de endurecimiento de la flexibilización de crédito, lo que cual denotaba las buenas medidas para controlar esta burbuja crediticia que impulsaba su crecimiento. Sin embargo, estando a puertas de la celebración del vigésimo congreso del Partido Comunista Chino, el gobierno está optando por volver “al viejo camino” y centrarse en disminuir el nivel de desempleo, que es uno de los principales objetivos del gobierno (según Bloomberg, el desempleo presentó una tasa de 5.8% en marzo, un nivel que no se observaba desde 2020). Importante mencionar, estas medidas no tienen un efecto inmediato, por lo que se podría observar un rezago de unos meses posiblemente.
El endurecimiento de las políticas monetarias de diversos bancos centrales, con la finalidad de controlar la inflación, alienta el temor de recesión que tienen muchos inversionistas, lo que produce un mayor nivel de desaceleración de la economía mundial. El Perú aumentó su tasa de referencia a 6% (cifra similar a la observada en 2008 ante la crisis financiera mundial), lo cual va a producir que las tasas de ahorro y crédito aumente, con la finalidad de desincentivar la transaccionalidad de la moneda (ahorrar más que gastar). Esto es altamente productivo hasta el momento en que la confianza a nivel mundial se recupere, ya que, ante el peligro existente de inflación mundial, la liquidez es uno de los mayores males.
Tipo de Cambio
El jueves (fin de mes), la moneda peruana se debilitó más que sus otros pares a nivel regional siendo la segunda moneda que más cayó frente al dólar este día. La única moneda que superó fue el real brasileño (se depreció 1.4%). Pero estas cifras cortoplacistas deben ser analizadas “con pinzas”, ya que la sólida estabilidad macroeconómica y financiera del país, permite que las predicciones sitúen a la economía entre las más estables.
El Perú al ser un país netamente exportador de materia prima, esencialmente minero, la variabilidad de su tipo cambiario también depende del precio de los productos que forman parte de su canasta de exportación. Tal es el caso del cobre, commodity cuya cotización ha venido decayendo desde inicio de mes (el viernes 01/07 el precio de la tonelada se cotizó en menos de $8,000, valor no observado desde principios de 2021). Es importante aclarar que la cotización de los commodities es barómetro de la economía mundial.
Las expectativas que se tienen sobre el tipo de cambio indican que éste se deprecie. Según el área de Estudios Económicos de Scotiabank se estima que el tipo de cambio se encuentre en un rango de 3.75 – 3.85 soles por cada dólar (venta). JP Morgan Chase por su lado, estima que a finales del tercer trimestre el dólar se cotice en 3.8 soles, y a final del cuarto trimestre en 3.85 soles (ambos venta).
Con el riesgo de una recesión de escala global, el dólar, un activo altamente preferido como refugio en épocas de crisis, se fortalece en el mercado cambiario. Además, incluyendo a esto, las medidas de la FED de aumentar la tasa de interés para disminuir la inflación de USA, atrae inversiones por el aumento del rendimiento del activo risk-free (pero se debe recordar que no toda abundancia es positiva), y la tendencia en el mercado de divisas de que el euro alcance la paridad con el dólar, producto de la cercanía de los países europeos a la guerra Rusia-Ucrania, lo que aumenta los costos de Europa y fortalece el riesgo de recesión. Para nuestro país, esto puede significar que el tipo de cambio se deprecie (más soles por un dólar).
En conclusión, se debe tener cuidado al intentar especular con el mercado cambiario. Si bien la situación política (no monetaria) interna del país no propicia el ambiente óptimo con políticas económicas adecuadas, la situación a nivel global no es la más estable. El dólar se sigue manteniendo como un activo de refugio altamente preferido, pero nada nos asegura que la crisis no golpee también a este país, y sucumba la estructura financiera que posee.