Ante las continuas «promesas» (o amenazas) de poder disponer de los fondos de las AFPs (periódicamente aparecen “iluminados” proyectos de ley en el Congreso de la República para que se devuelva el capital), creo que es tiempo de plantearnos como sociedad si realmente queremos contar con una cobertura obligatoria de jubilación. Se entiende que la situación actual (generada por la pandemia del COVID-19) es difícil para muchas personas, y claro en esa situación todo el mundo quiere disponer de cualquier fondo que tenga a la mano. El problema radica, que ninguna persona que busca lo antes mencionado, se acuerda de la regla básica de la inversión de los fondos previsionales en una AFP; esta regla básica dice que los fondos no estarán disponibles hasta que llegues a los 65 años o cumplas con las condiciones establecidas por la ley.
Por otro lado, las AFPs también cometen errores. No han propuesto como gremio los cambios que requiere la industria y muy por el contrario, han buscado medio de mantener “los privilegios” (es decir la administración del capital y la comisión que por ello cobran). No es desconocido la presión que hacen a través de lobbies en el Congreso de la República para lograr el cambio de leyes a su favor (como lo fue las modificaciones a los regímenes REJA y JAO). Lamentablemente han dejado de lado, proponer cambios como:
- El cambio de modalidad de la comisión (de ser fija) a una relacionada directamente con los resultados obtenidos
- Autocontrol de la publicidad donde se exaltan los buenos resultados y no explica los malos
- Se ha permitido la concentración de la propiedad de empresas de nuestro sistema financiero en grupos de poder que controlan más del 90% del mismo.
También han argumentado que el retiro del 25% descapitalizará al Perú dado que 80 mil millones de soles están invertidos en financiar al gobierno y a empresas peruanas. Este no es un argumento del todo cierto. Si bien hay inversiones (como los depósitos a plazos), las otras inversiones que han hecho las AFPs han sido en títulos del gobierno o de empresas que tienen que recuperarse a una fecha determinada y en el peor de los casos, las AFPs tendrán que venderlos a otras empresas con una tasa de descuento. La tasa de descuento por los instrumentos de gobierno serán menores; mientras que, para las empresas peruanas, seguramente por la coyuntura actual será mayor.Otras inversiones no son tan líquidas como las inversiones en fondos de inversión locales y no habría manera de obtener fondos a corto plazo por este medio.
La pregunta es ¿por qué las AFPs no hablan del resto de capital que administran? ¿Dónde están los otros 80 mil millones?
La mayor parte de esta inversión como lo hemos explicado en otros blogs, se encuentra en bonos de gobiernos y fondos de inversión extranjeros. Estos últimos representan entre el 90% y 85% de los capitales invertidos por las AFPs en el exterior. Por el tamaño (capital administrado) de los mismos y dado que se negocian en los grandes centros financieros mundiales si son líquidos. El problema es que son justamente los activos que más han perdido valor como consecuencia de la caída de las bolsas a nivel mundial.
Si las AFPs tuvieran que vender las posiciones que actualmente tienen en estos instrumentos, sería equivalente a reconocer la pérdida y reducir la capacidad de recuperación de estas inversiones en un mediano plazo.
Independientemente del tema planteado por el proyecto de ley en el Congreso de la República, creo que es pertinente preguntarnos si este sistema de obligarnos a tener un fondo previsional funciona realmente. Las AFPs nacieron con la promesa de tener una cuenta de inversión individual que te diferenciara del aporte de bolsa común que mantiene aún la ONP. Seguramente en algunos casos ha funcionado, ¿pero en la gran mayoría lo estamos logrando?
Si las AFP y la ONP son un sistema para unos pocos privilegiados (ya que se reconoce que nuestra economía es 70% informales). ¿No sería mejor dejar en libertad a las personas para que cada una, en la medida de sus posibilidades y conocimientos tomen su propia decisión respecto a la jubilación?